Violencia y belleza en «La libertad de las sombras»

La FILEY presenta la obra ganadora del Premio Nacional de Cuento «Juan José Arreola»

En el marco de la decimocuarta edición de la Feria Institucional del Libro (FILEY), realizada en el Centro de Convenciones Siglo XXI, en el Salón Chichén Itzá, sala Hernán Lara Zavala, de 18:30 a 19:30 horas, se llevó a cabo la presentación del libro La libertad de las sombras, del autor Martín Licona Rosales, obra publicada por la editorial Universidad de Guadalajara y moderada por el maestro Elías Hernández Escalante. 

Durante el encuentro, el autor compartió con el público los alcances de esta obra, una antología elaborada a partir de distintos textos de su autoría que, más que una lectura lineal, propone un recorrido por diversos espacios de la República Mexicana. En sus palabras, se trata de un libro que “no es para leerse, sino para caminarse”, ya que cada cuento funciona como una parada dentro de un trayecto que atraviesa ciudades, pueblos y periferias. 

A través de estos relatos, Licona Rosales ofrece un acercamiento a distintas culturas, cosmovisiones y contextos sociales, mostrando las adversidades que enfrentan diversas comunidades. Entre los elementos que conectan las historias se encuentra la violencia, entendida no como un fenómeno único, sino como una realidad que adopta múltiples formas dependiendo del contexto en el que se manifiesta. 

En este sentido, el autor explicó que el hilo conductor de la obra se encuentra tanto en la presencia de la violencia como en el recorrido mismo que realiza el libro, el cual permite observar la particularidad de las distintas violencias que atraviesan cada uno de los espacios retratados. Dentro de esta propuesta narrativa, la obra incorpora elementos de literatura fantástica que presentan escenas crueles o grotescas desde una perspectiva estética que también resalta la belleza de lo cotidiano. 

Durante la conversación, Licona Rosales retomó una idea del cineasta Guillermo del Toro para explicar esta dualidad presente en su obra: “Soy mexicano; los horrores y las bellezas son parte de mi cotidianidad”. Bajo esta premisa, el autor señaló que el libro no busca transportar al lector a un mundo fantástico o distante, sino invitarlo a redescubrir los espacios que forman parte de la vida diaria. 

El autor también compartió que la creación del libro tuvo dos momentos clave. El primero ocurrió hace aproximadamente dos años, cuando comenzó a asistir a talleres de creación literaria donde desarrolló varios de los cuentos que posteriormente envió al Premio Nacional de Cuento Juan José Arreola. El segundo momento se encuentra en la escritura de Ortencia, el primer cuento del libro y, según comentó, uno de sus textos favoritos. 

Finalmente, el escritor recordó una anécdota que marcó su camino en la escritura. Cuando tenía alrededor de 15 años escribió un primer cuento titulado Hortensia, el cual mostró a su maestro Fernando Corona. Tras leerlo, su profesor le dijo que lo que había hecho demostraba que era un gran artista y que ese reconocimiento implicaba también una responsabilidad. Con esta reflexión, el autor concluyó señalando que no se puede negar aquello que uno es y que es profundamente valioso ser reconocido por lo que se hace.