Entre dioses y tlatoanis: Alejandro Rosas narra la historia mexica desde la divulgación

En la FILEY, el historiador y divulgador Alejandro Rosas presentó su libro publicado por
MR-Planeta.

Mérida, Yucatán, 14 de marzo de 2026. El autor presentó en la FILEY su libro Érase una vez
Tenochtitlán, una obra que recorre la cosmovisión, el poder y las contradicciones del imperio
mexica.
En la FILEY, el historiador y divulgador Alejandro Rosas presentó su libro publicado por
MR-Planeta. La conversación fue acompañada por Yazmín Gaspar en el Salón Uxmal 3, donde
el autor explicó cómo la obra propone un recorrido por los mitos, los gobernantes y los
procesos históricos que dieron forma al imperio prehispánico mexica.
Durante la charla, Rosas señaló que el libro inicia con los dioses que estructuraban la
cosmovisión mexica. Explicó que muchas de estas deidades fueron heredadas o adoptadas de
culturas anteriores, lo que permitió a los mexicas integrar tradiciones religiosas con miles de
años de historia. Entre ellas destacó Huitzilopochtli, considerado el dios principal y una de las
pocas deidades propiamente mexicas, asociado a la guerra y a los sacrificios humanos.
El autor también abordó algunos mitos fundamentales de esta tradición, como la historia de los
cuatro soles, que relata la destrucción sucesiva de distintas humanidades antes de la era
actual, así como el ritual del fuego nuevo que se celebraba cada 52 años ante el temor de que
el sol no volviera a salir. Tras la llegada de los españoles, explicó, muchas de estas creencias
se transformaron mediante procesos de sincretismo religioso, en los que los santos cristianos
ocuparon espacios simbólicos que antes pertenecían a las deidades indígenas.
Rosas subrayó que su libro busca humanizar a los pueblos prehispánicos y evitar miradas
idealizadas o simplificadoras. Señaló que, aunque actualmente existe un fuerte interés por
reivindicar el pasado prehispánico, también es importante analizarlo con perspectiva histórica,
reconociendo tanto sus logros culturales como sus contradicciones. En ese sentido, mencionó
prácticas como la guerra ritual o el sacrificio humano, elementos que formaban parte de las
dinámicas de poder del imperio.
El autor explicó que la obra no es una novela, sino un ejercicio de divulgación histórica narrado
con ironía y humor, pensado para acercar al público a la historia de México de manera
dinámica. A través de relatos sobre dioses, tlatoanis y la fundación de Tenochtitlán en 1325, el
libro reconstruye el ascenso de los mexicas, desde su llegada al Valle de México hasta la
consolidación de un imperio que, tras alcanzar su mayor poder en 1428, dominaría la región
durante menos de un siglo