Rescatando verdades: A diez años de El murmullo de las abejas, Sofía Segovia llega a la FILEY

La reconocida escritora Sofía Segovia cautivó a la audiencia de la FILEY el 14 de marzo en el Salón Dzibilchaltún

Al presentar la edición de décimo aniversario de su novela El murmullo de las abejas. Durante el evento, la autora explicó que su obra nació de una «licencia artística» para dotar al noreste mexicano de una mitología propia, centrada en “Simonopio”, un personaje que describió como un «iluminado» y un puente entre la naturaleza y la humanidad. Segovia enfatizó que la historia busca rescatar las verdades locales que la narrativa oficial de la Revolución Mexicana ha borrado sistemáticamente de la memoria colectiva. 

El desarrollo de la charla permitió profundizar en la construcción del personaje, quien, rodeado siempre de un manto de abejas, representa el instinto y la supervivencia en una tierra donde la vida era difícil. Segovia reveló que este ser es, en esencia, una abeja con forma de niño, enviado para ser traductor de su especie ante los humanos. Esta revelación resonó profundamente entre el público; una de las asistentes, visiblemente conmovida, intervino para agradecer a la autora por la escena en la que este personaje acompaña a Francisco Chico al colegio, destacando cómo el personaje enfrenta los prejuicios y la «mirada de odio» de la sociedad con tal de proteger a su colmena familiar. 

En cuanto al contexto histórico, la autora abordó la cruda realidad de las mujeres y los campesinos de 1910, alejándose de las versiones románticas de la época. Explicó que personajes como Lupita y Beatriz dan voz a las víctimas anónimas y a las madres que pierden hijos, una temática que sigue vigente en el México actual. Ante esto, los lectores cuestionaron la naturaleza de los antagonistas, a lo que Segovia respondió que figuras como Espiricueta no son «malos de caricatura», sino seres humanos cuyas decisiones son moldeadas por el sufrimiento ancestral y la falta de empatía, invitando a los asistentes a entender la historia a través de la multiplicidad de verdades que chocan entre sí. 

Para cerrar la sesión, Segovia agradeció el cariño de los lectores yucatecos y compartió cómo “Simonopio” ha cambiado su propia vida, permitiéndole cruzar fronteras físicas y emocionales. El evento concluyó con un mensaje de introspección: «La vida sabe, y solo tenemos que querer escuchar», citó la autora, instando a los presentes a apagar el ruido del mundo para reconectar con sus propios sentidos. Con esta presentación, la FILEY reafirma su compromiso de ser un espacio donde los autores y su audiencia dialogan para reconstruir la identidad nacional a través de la literatura.