Presentaciones abordan identidad, memoria y lenguaje desde miradas contemporáneas
La Feria Internacional de la Lectura Yucatán (FILEY) fue escenario de una jornada literaria que reunió diversas voces y perspectivas en torno a la identidad, la memoria y el lenguaje. A través de presentaciones de libros que transitan entre la narrativa, el ensayo y la investigación biográfica, autoras y autores ofrecieron al público reflexiones sobre las realidades contemporáneas, el papel de la mujer, la historia regional y la riqueza lingüística de la cultura maya.
La escritora Justine Hernández presentó su libro de relatos “Mujerario” en el Salón Chichén Itzá, sala Effy Luz Vázquez. Ahí, acompañada por la presentadora Nelia Bojórquez, la autora compartió una obra que utiliza el alfabeto para nombrar y visibilizar las diversas realidades de las mujeres, alejándose de los estereotipos tradicionales de «suavidad y dulzura». Durante el encuentro, Justine Hernández, quien se describió como una creadora que transita «de Península a Península», explicó que la estructura de su obra permite un ritmo sensorial donde cada nombre se vincula a una historia particular.
Relatos como el de «Elena», que aborda la maternidad, o «Teresa», que refleja el proceso personal de migración, conforman este itinerario narrativo. La autora enfatizó su interés por explorar la corporalidad y un erotismo crudo, buscando que las mujeres se reconozcan en personajes que pueden ser violentos, complejos y decididos. El diálogo con los asistentes enriqueció la jornada y ante la inquietud del público sobre la brevedad de algunos relatos y el deseo de profundizar en ellos, Hernández señaló que su intención es dejar las historias abiertas para que cada lector las complete desde su propia experiencia.
Asimismo, compartió los retos de la corrección literaria, proceso en el que tuvo que renunciar a ciertos nombres para mantener la cohesión del proyecto. En otro momento, se presentó la obra «Eduardo Urzaiz Rodríguez. Sus primeros años», una investigación que rescata la figura de uno de los intelectuales más influyentes de la península y que fue escrita por su nieta María Cristina Urzaiz Lares.
A siglo y medio de su natalicio, la obra analiza su papel como pionero de la psiquiatría, la educación y la ciencia ficción en México. La investigación, estructurada en varios tomos, profundiza en su formación académica, su gestión como rector de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) y su visión modernizadora de la península durante la primera mitad del siglo XX. Durante el evento, la autora destacó que Urzaiz no solo fue un intelectual de ideas avanzadas, sino un hombre profundamente humano que defendió los derechos de los enfermos mentales y la equidad de género desde 1916. La presentación subrayó la relevancia de su novela Eugenia y su estrecha relación con el reformismo revolucionario de Salvador Alvarado, elementos que lo consolidan como un personaje clave para entender la transición a la modernidad en Yucatán.
La sesión se enriqueció con intervenciones del público que reafirmaron la vigencia del autor. Una asistente destacó su sorpresa al descubrir la claridad de pensamiento de Urzaiz en favor del voto femenino, citando sus palabras: «La mujer de hoy no necesita trovadores… pide tan solo ciudadanos que reconozcan sus derechos». Por su parte, otro asistente compartió su vínculo personal con la obra del doctor, relatando cómo conservó por décadas ediciones antiguas de sus libros, lo que demuestra que su legado ha perdurado de generación en generación.
Otra obra literaria que se presentó en el marco de la FILEY fue “U ki’ichkelem t’aan Tsikbal. La estética narrativa del Tsikbal”, del autor James Assir Sarao Cauich, publicado por la editorial Universidad de Guadalajara y presentado por la doctora Silvia Cristina Leirana, representada en la mesa por María José Alcalá. Durante la sesión se comenzó explicando el concepto de tsikbal, entendido como una conversación profunda donde el conocimiento puede fluir en distintas direcciones: puede transmitirse de una persona a otra, intercambiarse entre interlocutores o incluso transformarse y adaptarse durante el diálogo. El autor James Assir Sarao Cauich explicó que su obra es un ensayo literario que invita al diálogo en torno a la lengua.
Para ejemplificar la intención de su texto, mencionó el caso de la palabra “pesadilla”. Mientras que en español suele tener un significado relativamente fijo, dentro del maya puede adquirir distintas acepciones: puede referirse a no poder dormir, a dormir con miedo, a soñar cosas desagradables o a despertar con temor. A partir de estas variaciones, el autor recupera diferentes significados e incluso propone una nueva interpretación, generando así un diálogo abierto sobre el sentido de las palabras. De esta manera, el libro invita al lector a debatir con el propio texto y a reflexionar sobre los conocimientos que ya posee acerca de la lengua y la cultura.
El autor también señaló que su obra no busca posicionarse como un texto académico, sino como una propuesta literaria. Según explicó, su trabajo no se sustenta en un aparato teórico tradicional ni en evidencias académicas formales, sino principalmente en su ensayo y en algunas grabaciones de cuentos y palabras que él mismo recopiló. Con ello, el autor plantea una distancia respecto a la academia, con el fin de encontrar mayor libertad dentro del ámbito literario.


